Creo que leí esta frase en algún sitio y es cierta.Uno no sabe que es lo que va a encontrar al llegar a Albania.Hasta hace muy poco era el país más hermético y cerrado del planeta.La dictadura de Enver Hoxhar convirtió desde el año 1944 hasta su muerte en 1985 en un verdadero búnker en todos los sentidos, nada podía escapar de las garras del estado.Nadie podía entrar o salir del país.
Hoy día Albania vuelve a ser un país abierto, que como bien digo, lo ofrece todo, todo y todo sí vas a visitarlo.
No es mi intención hablar de la Albania aislada de hace 25 años, sino de la impresión que me ha dado este país a través de la fotografía.

Entré en Albania por la zona costera y turística por excelencia en pleno verano, que es Sarandë.
Lo cierto es que es la forma más fácil por el Sur a través de Korfú en Grecia cogiendo un mini Ferry.De allí en taxi suicida, cuidadín como conducen los individuos, hasta Ksamil donde pude conocer unos días la Albania playera.Esta ciudad, próxima al enclave monumental de Butrinto ,me recordó muchísimo a las playas de algunos puntos costeros de la España mediterránea, eso sí, hay que decir que por la proximidad a Italia, en algunos momentos me pareció una colonia del país transalpino.La luz y y los tonos son ideales para la fotografía en color y así lo hice tanto con la Rolleiflex 2.8F como con la Leica M7.La gente es bastante amable en lineas generales y va a los suyo por lo que presión cero.



Esta zona de la costa Albanesa, se caracteriza por el bullicio y como en cualquier zona mediterránea se vive el verano a tope, con la salvedad de que a las 12 de la noche todo tipo de ruido de bares, ferias y discotecas se cortan por ley, pasando al más absoluto de los silencios.
¡A dormir!.



Esto quizás lo repita durante este Post en varias ocasiones, pero la seguridad en Albania en general es muy grande.No hay una sensación de miedo a la hora de caminar por sus calles, incluso en Tirana.
Dejando la playa y su bullicio nos dirigimos al interior por las carreteras nacionales Albanesas hasta .En el camino, nacionales de un solo carril que atraviesan pequeños pueblos rurales y extensiones de campo.Las carreteras no resultaron todo lo malas que esperábamos pero eso si, hay que ir muy al tanto del tráfico.
En el trayecto alguna foto de los famosos búnkeres y antiguas y destartaladas paradas de autobús.



Ciudades como Girokastër, Ksamil, Krujer y shkoder son un buen ejemplo de lugares des este país donde conocer arte, historia y gente de primera que quiere comunicarte que Albania es un país genial para visitar.También podemos encontrar ciudades como Dürres. Esta es la segunda ciudad del país y una la historia, por ser la más antigua de Albania, con el turismo de sol y playa.







Una vez llegas a Tirana te percatas de las diferencias entre la capital y el resto.Tirana no es grande y se deja ver con facilidad en un par de días máximo.Además te sirve de punto de partida para conocer otros puntos del país.El nivel de vida sigue siendo bastante asequible por lo que cenar y comer a diario es económico y bueno, pero se ve más riqueza en general que en otras poblaciones Albanesas
Aquí la vida gira al rededor de la enorme plaza Skanderbeg en honor a su héroe nacional y lo que no determina la influencia comunista de la ciudad.
Como os comento no quiero hacer de guía turístico sino enseñaros mi experiencia fotografica.
No es una ciudad complicada para las fotos, como el resto del país, te sorprenden por su amabilidad.
Casi todo el material en Tirana en es blanco y negro se hicieron con la Leica M7







